miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿Una evaluación educativa sustentada en la violencia?


 
 
Carlos Ímaz Gispert
 
En ningún país del mundo ha ocurrido nunca algo así. Si lo absurdo resulta de lo impensable, eso es justamente lo que está viviendo el magisterio mexicano.
 
¿Cómo explicar el despliegue de amenazas, golpes, fuerzas federales, vehículos blindados, denuncias penales y encarcelamientos contra maestros mexicanos… ¡para evaluarlos!?

Hemos visto ciudades sitiadas, con múltiples retenes policiacos para acceder a las sedes de la evaluación, que a su vez están fortificadas con enormes vallas metálicas y resguardadas por centenares de policías con fusil en mano. Hoteles rodeados de policías y de los cuales los maestros que serán evaluados no pueden salir, para finalmente ser trasladados en camiones o helicópteros policiales a las sedes donde no serán acompañados por personal capacitado por el INEE, sino vigilados por personal de seguridad privada vestido de negro.

Hemos sido testigos de que los maestros que participan en la dichosa evaluación no son tratados como ciudadanos que se dedican a una legal y digna tarea para la cual el Estado mexicano certificó su formación profesional, sino como reos peligrosos, mientras los profesores que protestan afuera de las sedes son tratados como delincuentes en activo y la evaluación se dirige a medir su tolerancia a los gases lacrimógenos y la resistencia de sus cráneos a los golpes de tolete.

Realmente es de locos... ¿o no es demencial gastar decenas de millones de pesos en alimentación, hospedaje y el traslado de maestros, policías y vehículos blindados para hacer un examen a un puñado de docentes, en lugar de invertirlo en construir y reparar escuelas? ¿No es una locura desplegar decenas de miles de policías para perseguir maestros y realizar una evaluación que, por decir lo menos, no sabe qué evalúa, mientras padecemos una delincuencia claramente desbordada?

Esto es aún más irracional si reconocemos que las reticencias de la mayoría de los docentes a la llamada evaluación docente tienen una justificación que va mucho más allá de las afirmaciones del gobierno de que se trata de una minoría que defiende privilegios ilegítimos. El documento firmado por una aplastante mayoría de los miembros del Consejo Mexicano de Investigación Educativa, durante el 13 Congreso Nacional de Investigación Educativa, celebrado en noviembre pasado, da cuenta contundente de ello.
 
Además, el apoyo incondicional a la evaluación magisterial de la cúpula sindical del SNTE, hasta poco célebres elbistas, no hace más que abonar en la convicción de que se trata de una medida que nada tiene que ver con mejorar la educación pública, pues si algo ha caracterizado a estos codiciosos aliados del secretario de Educación es precisamente aquello que él denuncia en los maestros opositores: cinismo, corrupción, clientelismo, violencia y desinterés por mejorar la educación. Por cierto que otro aliado incondicional (promotor de la llamada reforma educativa) lo tiene en un conglomerado que mejor podríamos identificar con el lema de Empresarios Primero –que incluye al duopolio televisivo– y de los cuales no creo que nadie pueda seriamente decir que tienen algún interés educativo, salvo que hacer dinero y más dinero sea para ellos una meta pedagógica.
 
Sin embargo, la soberbia del secretario de Educación Pública, que se ufana de dichos soportes, se vuelve ridícula al contrastarla con su ineptitud para siquiera tener disponible el número de computadoras necesarias para atender a los maestros previamente acuartelados en hoteles, pero también peligrosa, pues, para esconder su propia incapacidad, ahora anuncia acción penal contra profesores ¡por sabotaje!
 
Escudos, toletes, gases, ve­hículos blindados y artillados se han convertido en herramientas didácticas de un secretario de Educación que cada vez que habla de la evaluación educativa, las palabras que más usa son: fuerza, castigo, policía, denuncia penal y encarcelamiento, al tiempo que ignora a muchos y prestigiados especialistas en educación que lo han emplazado a emprender una reforma educativa necesaria y respetuosa del magisterio y a los maestros agrupados en la CNTE que le han propuesto sostener un diálogo público donde demuestre las bondades de su proyecto. Es claro que está ciego de soberbia y que vocación educativa no tiene, pero, para acabarla de amolar, como su ilustrado jefe, confunde respeto con miedo, legitimidad con ley, voluntad con coerción y aprendizaje con castigo. Es de locos y así ni cómo entenderse.
 

Aprueban diputados la reforma que desaparece el Pensionissste

Legisladores de oposición advirtieron que la entidad podrá ser privatizada por decreto.
 
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Diputados del PRD, Movimiento Ciudadano y Morena tomaron la tribuna durante la sesion de la Cámara de Diputados en la que fue aprobada la reforma al PensionisssteFoto Yazmín Ortega Cortés
Roberto Garduño y Enrique Méndez
 
Periódico La Jornada
Miércoles 9 de diciembre de 2015, p. 43
La Cámara de Diputados aprobó ayer la reforma para desaparecer el Fondo Nacional de Pensiones de los Trabajadores del Estado (Pensionissste) y constituir una Afore que funcionará como paraestatal y –según expresaron legisladores de oposición– podrá ser privatizada por decreto.
 
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) insistió en que el Pensionissste no se privatiza, se fortalece como una institución paraestatal ciento por ciento del Estado mexicano, pero con flexibilidad y autonomía de gestión.
 
Charbel Jorge Estefan Chidiac (PRI), secretario de la Comisión de Hacienda, argumentó que si bien el fondo logró que sus clientes reciban una pensión 40 por ciento mayor a cualquier otra privada, tristemente se está privatizando lentamente: 40 por ciento del capital que maneja pasó a manos privadas en los últimos tres años.
 
Con esa visión, el tricolor logró el respaldo de los partidos Acción Nacional (PAN), Verde Ecologista de México (PVEM), Nueva Alianza (Panal) y Encuentro Social para aprobar el dictamen en lo general por 343 votos. Al cierre de esta edición continuaba la presentación de 118 reservas en lo particular, 86 de Morena.
 
Durante casi ocho horas, la mayoría de esas bancadas rechazaron las propuestas de cambio al dictamen de la Comisión de Hacienda, y sólo aceptó un ajuste planteado por el PRI para que el Estado sí se haga responsable de las minusvalías (pérdidas en sociedades de inversión).
 
Así, se incluyó que dichas pérdidas serán cubiertas con cargo a la reserva especial, y en caso de que resulte insuficiente, con cargo al capital social de la nueva entidad.
 
Los diputados de Morena, Movimiento Ciudadano (MC) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) sumaron 116 votos en contra. El independiente Manuel Clouthier y la panista Rosario Rodríguez Rubio se abstuvieron. La ex subprocuradora Mariana Benítez Tiburcio (PRI), que presentó el dictamen a nombre de la comisión, no votó.
 
La primera mitad de la sesión se caracterizó por la rispidez en el discurso y los encuentros verbales entre legisladores.
 
El ala priísta se incomodó con las críticas de Mario Ariel Juárez (Morena), surgido de la cúpula del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (Stunam), quien desde la tribuna cuestionó que un grupo de traidores, de vendepatrias, votó una brutal reforma, con la finalidad de entregar los ahorros de los trabajadores a la banca privada. Insistió: ¿A qué intereses obedece esta reforma? ¿De cuánto es el cañonazo que van a recibir cada uno de los que voten a favor?
 
Y mientras arrojaba monedas de chocolate hacia el salón, exclamó: Si es un asunto de dinero, ahí está el pago para que no entreguen a los trabajadores y puedan tener dignidad y no traicionarlos. Si es un asunto de dinero, ¡ahí está!
 
Todavía dejó la mentada que, aseguró, le habían transmitido los líderes de los sindicatos universitarios para los diputados. Omar Noé Bernardino Vargas, conocido en Apatzingán como El Vale, le gritó “¡Pejezombi!”
 
El calificativo caló en Ariel Juárez, que desde la tribuna se fue a la bancada tricolor para encarar a Bernardino Vargas, pero de inmediato varios priístas, entre éstos el líder cafetalero en Chiapas Julián Nazar, lo atajaron.
 
Morena, MC y PRD tomaron la tribuna y la mesa directiva y un nuevo jaloneo se dio cuando Renato Molina (Morena) dio un manotazo al micrófono mientras la secretaria de la mesa, Alejandra Noemí Reynoso (PAN), pedía iniciar la votación del dictamen.
 
El presidente de la mesa directiva, Jesús Zambrano (PRD), se vio obligado a decretar un receso, ante el anuncio de Morena de que sus diputados presentarían sus reservas una por una.
Antes de tomar esa decisión, Zambrano recibió una llamada a su celular.
 
Desde abajo, en la tribuna, los diputados de Morena acusaron que se trataba de una conversación para recibir instrucciones. El perredista reviró: ¡No recibo órdenes de nadie!
Durante horas, diputados de MC, Morena y PRD presentaron 116 reservas, que fueron desechadas por mayoría mecánica, a pesar de que los diputados de esas fracciones apelaron a su conciencia.
 
El bloque PRI-PAN-PVEM-PES-Panal aplaudió de pie la aprobación de la reforma. Del otro lado del salón surgió un coro: ¡Esos son, esos son los que roban la pensión!
 
poemas de amor