miércoles, 25 de septiembre de 2013

REPRESIÓN MAGISTERIAL 13 SEPTIEMBRE 2013


SI EL VIDEO ESTÁ BLOQUEADO (DARLE A VER)
Arrasa la policía el plantón de la CNTE
 
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Detención de un activista durante el operativo de la Policía Federal, ayer en la Plaza de la ConstituciónFoto Ap
Laura Poy, Arturo Jiménez, Fabiola Martínez, Gabriela Romero y Ángel Bolaños
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de septiembre de 2013, p. 2
 
Una fuerza de más de 3 mil policías federales se desplegó la tarde de ayer para ocupar la Plaza de la Constitución y de ese modo terminar con el plantón que a lo largo de cinco meses mantuvieron maestros de varias entidades en rechazo a la reforma educativa.
 
Como resultado del operativo hay un saldo preliminar de 32 personas detenidas, un número indeterminado de profesores lesionados por las fuerzas del orden, y al menos 15 policías con heridas leves, a decir de Manuel Mondragón, comisionado nacional de seguridad.
 
La tensión se inició la madrugada de este viernes, cuando aún miles de mentores pernoctaban en la plancha, y los asistentes a la asamblea plenaria del magisterio de Oaxaca conocieron del ultimátum lanzado la tarde del jueves por la Secretaría de Gobernación para desalojar el Zócalo.
 
Desde las primeras horas de ayer, la decisión estaba tomada, pues el gobierno federal lanzó la advertencia a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a la que instó a presentar una respuesta clara la misma noche del 12 de septiembre.
 
Sin embargo, en las primeras horas de este viernes, algunos delegados sectoriales y regional de Oaxaca mantenían la idea de no retirarse de la plaza y resistir, pese a que otros sectores impulsaban el retiro por voluntad propia.
 
El debate fue largo y acalorado, se prolongó por más de 10 horas ante la resistencia de un grupo minoritario de representantes a desalojar la plaza a fin de mantener la dignidad y no retirarnos. La orientación de Rubén Núñez Ginés fue la consulta a las bases.
 
Las horas trascurrían y los numerosos secretarios generales sectoriales y regionales aún desconocían la información. Hasta las 5 de la mañana se les convocó a una asamblea al auditorio del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), a fin de iniciar una discusión.
 
Y fue hasta las 8.40 de la mañana cuando Núñez Ginés dio el aviso a sus bases. El emisor de la advertencia del gobierno federal fue el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, contaría después el dirigente.
 
En un clima ya de nerviosismo los educadores decidieron irse en marcha del SME hacia el Zócalo. Un grupo mantuvo la decisión de reforzar el campamento, o sea, no ceder y resistir hasta el límite de nuestras fuerzas.
 
Ahí llegaron a informar a sus compañeros de la situación de alerta. La plaza cambió por completo en unos cuantos minutos. Primero, se inició el éxodo de buena parte del contingente. Luego, los docentes que decidieron atrincherarse y armaron barricadas con vallas de metal, lonas, plásticos y cartón, al tiempo que comenzaron a armarse de tubos, palos, piedras y botellas para responder al embate, mientras tres helicópteros de la Policía Federal sobrevolaban el Zócalo.
 
Poco antes de las 12 horas, y ante la inminencia de un desalojo, el Gobierno del Distrito Federal solicitó a los empleados de sus oficinas centrales, ubicadas frente a la Plaza de la Constitución, salir de los inmuebles, así como una de las sedes de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Además se pidió a los comerciantes de la zona centro bajar su cortina, mientras que suspendieron servicio las estaciones del Metro Pino Suárez, Zócalo, Allende, Bellas Artes, Juárez, Balderas, San Juan de Letrán y Salto del Agua.
 
El primer ultimátum de la administración peñista fue al mediodía; el segundo y definitivo, a las cuatro de la tarde. La mayoría se replegó antes del avance de la Policía Federal. El secretario general de la sección 22 (Oaxaca), Rubén Núñez Ginés, fue quien encabezó el repliegue de sus bases sobre la avenida 20 de Noviembre, por lo que minutos antes de cumplirse el plazo indicó que ya se retiraban.
 
De diversos puntos de la plancha y en las callles 20 de Noviembre, Moneda, Madero y 5 de Mayo se levantaron llamas de las fogatas que prendieron en unos minutos.
 
Las bases andaban desperdigadas por las calles aledañas y las bocacalles. Uno de los mayores grupos se concentró en la esquina de 20 de Noviembre y Venustiano Carranza, donde instalaron una barricada, e incluso atravesaron un retroexcavadora para intentar impedir el paso de los cuerpos policiacos.
 
Eran cerca de las 14 horas cuando integrantes de la dirección política de la sección 22 de Oaxaca informaron que se realizaría un último intento de dialogar con las autoridades federales y capitalinas.
 
La dirigencia se trasladó a esa esquina, adonde acudieron el secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano; el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, y el secretario de Gobierno de Oaxaca, Alfonso Gómez Sandoval. El acuerdo fue otorgar dos horas más de plazo, aunque los mentores solicitaron cinco.
 
Encuentro urgente
Con un nuevo ultimátum, la dirigencia seccional convocó a una reunión urgente de representantes regionales, quienes, pese a la insistencia del secretario de Organización, Francisco Villalobos, de mantener un liderazgo responsable y cuidar a los compañeros, determinaron –los pocos que aún quedaban en la plancha– permanecer y resistir todo lo que se pueda.
 
Desde las 15 horas los profesores comenzaron a reforzar las barricadas y a mantener encendidas las fogatas. Decenas se organizaron en pequeños grupos portando palos y tubos para esperar la llegada de los uniformados.
 
Concluido el plazo, y sin que la totalidad de ellos y de manifestantes que ahí se concentraban, entre los que se incluían decenas de jóvenes que portaban camisetas negras y paliacates que les cubrían el rostro, hubieran abandonado la plaza, a las 16:15 inició el operativo de desalojo, el cual no tardó más de cinco minutos en liberar la explanada.
 
Sólo pequeños grupos de cinco u ocho educadores se quedaron en el Zócalo para intentar alguna resistencia a los policías federales que avanzaron en pocos minutos por toda la explanada. Ante la presencia de las fuerzas de seguridad, decenas de maestros corrieron hacia 20 de Noviembre.
 
En las bocalles que van de esa avenida hacia Izazaga y Eje Central, se dieron diversos enfrentamientos entre manifestantes y policías federales, mientras que el contingente mayoritario de los mentores intentaba llegar al Monumento a la Revolución.
 
En ese trayecto un grupo de al menos 250 educadores, entre quienes se encontraban los dirigentes de Oaxaca, Núñez Ginés, de Michoacán, Juan José Ortega Madrigal, y del Distrito Federal, Francisco Bravo, fueron encapsulados por fuerzas federales, ante un enfrentamiento con un grupo de anarquistas en la esquina de Eje Central y 16 de Septiembre.
 
Durante casi media hora mantuvieron concentrados a los profesores en una acera, mientras los dirigentes fueron trasladados en una camioneta de la Policía Federal en la que se dijo también se encontraba el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Luis Enrique Miranda Nava.
 
Los integrantes de la comisión de negociación del magisterio fueron conducidos al Palacio de Covián, donde sostuvieron un breve encuentro con Miranda Nava, quien les solicitó conminar a sus bases a cesar las movilizaciones a fin de que continúe el dialogo el martes próximo.
 
Poco después de las 18, cuando poco más de 3 mil maestros disidentes comenzaron a reagruparse en el Monumento a la Revolución, Francisco Villalobos informó que nos vamos a reorganizar en esta plaza, porque la resistencia magisterial no ha sido derrotada.
 
Al arribo de la dirigencia nacional de la CNTE al lugar, se informó que este sábado también acudirían nuevamente a la SG para una reunión de balance y conocer con precisión el número de lesionados y diversas incidencias, reunión que, dijeron, está prevista para las 10 horas.
 
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, justificaron, en mensajes separados, la acción policial.
 
Hasta el cierre de esta edición, los mentores continuaban la instalación de su campamento en el Monumento a la Revolución, y la elaboración de listas de heridos y probables detenidos, la cual estimaron algunos docentes en más de cien.
 
 
 
11 horas: la CNTE denuncia ultimátum

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Arremetida de la Policía Federal contra el plantón del magisterio disidente, la tarde de este viernesFoto Víctor Camacho
De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de septiembre de 2013, p. 2
 
Pasadas las once de la mañana, el secretario general de la sección 22 de Oaxaca, Rubén Núñez Ginés, denunció que la Secretaría de Gobernación les dio un ultimátum para que los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación abandonaran el Zócalo a las 12 horas o serían desalojados. Ante la amenaza de las autoridades, la resistencia del movimiento magisterial es más grande que nunca, exclamó ante sus bases.
 
A las 13 horas, Núñez Ginés declaró que la CNTE tiene abierto el diálogo con el Gobierno del Distrito ­Federal.
 
A las 16:10, poco antes de la entrada en acción de la Policía Federal, el dirigente de los maestros oaxaqueños, abordado en la calle 20 de Noviembre, respondió que se quedaban ahí para reagruparse
 
 
 
 
Líderes de la CNTE quedaron en medio de un choque entre granaderos y jóvenes
Heridos y detenidos en zacapelas cerca del Zócalo
 

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Escena captada en la calle de Mesones, durante la refriega de ayerFoto Roberto García Ortiz
Arturo Jiménez, Laura Poy y Fabiola Martínez
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de septiembre de 2013, p. 4
 
Tras el desalojo y toma del Zócalo capitalino por la Policía Federal, que comenzó alrededor de las 16:15 horas, en las calles circundantes hubo varias zacapelas entre los inconformes y las fuerzas de seguridad, que dejaron varios heridos, detenidos y encapsulados.
 
Entre estos últimos estuvieron los dirigentes de la sección 22 de Oaxaca, Rubén Núñez Ginés y Francisco Villalobos, así como Francisco Bravo, de la 9 del Distrito Federal, quienes al parecer quedaron en medio de un choque entre policías y jóvenes no considerados como maestros.
 
Tras ser identificados y luego liberados, los dirigentes fueron llevados en vehículos oficiales hasta la Secretaría de Gobernación para continuar las negociaciones.
 
En otros enfrentamientos hubo lanzamientos de piedras, palos y objetos diversos entre jóvenes activistas, varios con el rostro cubierto, y uniformados, como sucedió en la calle de José María Izazaga, entre 5 de Febrero e Isabel la Católica. Los jóvenes se asumían como anarquistas y al parecer son de la ciudad de México.
 
Otra agresión de jóvenes a vallas de policías federales se observó en Eje Central Lázaro Cárdenas e Izazaga, en medio de la nutrida circulación de transeúntes y curiosos, quienes a la hora de mayor tensión se refugiaban en locales comerciales, el mercado de la zona, se pegaban contra las paredes o de plano corrían para alejarse.
 
El operativo de la Policía Federal, apuntalado por granaderos del gobierno capitalino e integrado por decenas de uniformados y tanquetas lanzagua, ingresó por la calle de Moneda y de ahí comenzó la ocupación de la disputada Plaza de la Constitución y de las calles de acceso al primer cuadro del Centro Histórico, como Pino Suárez.
 
Los casi 4 mil docentes que quedaban –pues desde la mañana había comenzado una retirada constante– casi no confrontaron de manera directa a la policía y en su mayoría se concentraron y fluyeron por 20 de Noviembre, doblaron por Mesones y se enfilaron hacia el poniente, rumbo al Monumento a la Revolución, para reorganizarse y pernoctar.
 
Según reportaron maestros, en la explanada del Palacio de Bellas Artes al menos tres compañeros suyos fueron heridos por los policías federales: una maestra de Tuxtepec que sangraba de la cabeza tras ser golpeada con una piedra; un maestro, herido en la mejilla derecha con un escudo, y otro más no identificado, al que patearon entre unos 20 uniformados y se lo llevaron a rastras, desmayado, hasta un camión de mudanzas amarillo, que luego partió del lugar.
 
Mentores oaxaqueños reportaron que cuatro granaderos federales se llevaron también a una muchacha de pantalón rosa, a la que le iban torciendo la mano, aunque no pudieron confirmar si era profesora o activista.
 
 
Los maestros justificaban su permanencia en el plantón: venimos a defender nuestro empleo
¡Nos van a madrear, vienen con todo!
 

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Elementos de la Policía Federal comienzan el operativo de desalojo de maestros de la CNTE de la explanada del ZócaloFoto Alfredo Domínguez
Arturo Cano
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de septiembre de 2013, p. 5
 
Faltan dos horas para el desalojo. Azael Santiago Chepi, ex secretario general de la sección 22 del SNTE, mira el muro azul de policías federales y alza los hombros, resignado: Nos van a madrear, eso que ni qué. Vienen con todo el aparato.
 
Un poco antes, los líderes de la coordinadora han hablado con mandos policiacos. Les dan dos horas. Los dirigentes pasan al lado de las vallas metálicas tras de las cuales está parado Chepi (ya volví a mi escuelita en la Mixteca) y se acercan a un grupo mayor para dar el informe.
 
A espaldas del ex dirigente de la 22, el Zócalo se mira semivacío. Muchos maestros se han ido. La plaza es un reguero de papeles, mecates y trozos de plástico. No venimos por los espejitos que nos quieren dar. Venimos a defender nuestros empleos y el pan nuestro de cada día.
 
Las cavilaciones del ex secretario general son interrumpidas por una consigna que sale de la bolita que rodea a los actuales líderes: ¡Ni un paso atrás, ni un paso atrás.
 
Así será, dice Chepi, porque los maestros ya entendimos que esta no es una jornada de lucha más, es la última batalla.
 
Unos minutos antes, el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, ha dicho que encontró buena disposición de los maestros y que esperarán un par de horas mientras ellos deliberan.
 
La discusión tiene lugar bajo una de las grandes carpas que los maestros usaron para guarecerse de la lluvia en su plantón de casi un mes. Termina con el mismo grito de ni un paso atrás. Rubén Núñez, secretario general de los oaxaqueños, se da tiempo para tomarse la foto del recuerdo con algunos de los integrantes de su comité ejecutivo. Alzan los puños y sonríen para la foto, pero las suyas son sonrisas nerviosas.
 
Del repliegue táctico a la desbandada
La historia había comenzado en una asamblea convocada a las cinco de la mañana, en el local del SME. Durante varias horas se debatió si levantar o no el plantón. Cerca de las nueve, Núñez, el secretario general, informó que la Secretaría de Gobernación había dado un ultimátum para levantar el plantón. La asamblea reventó entre gritos de: ¿Qué hacemos aquí entonces? ¡Vamos con nuestros compañeros al Zócalo!
 
Los dirigentes pedían calma. Vamos a analizarlo, compañeros. ¡Nada de analizar, cállese, y ustedes van por delante!.
 
Así es como lo que pudo ser un repliegue táctico termina en desbandada.
 
Se nos impusieron las divisiones, los sectarismos, las revanchas internas, dice un profesor veterano.
 
Es cierto que a la hora de la entrada de la Policía Federal, poco después de las cuatro de la tarde, ya casi no había maestros en la plaza. Claro, fue un desalojo a helicopterazo limpio. Todas las calles cercanas a la Plaza de la Constitución se llenaron de policías federales y los helicópteros sobrevolaron durante horas, a ratos muy bajito, sobre el campamento de los maestros. Nunca había visto el pánico colectivo, resume el mesero de un restaurante frente a la plaza. En vano, una docena de profesores, armados sólo con un megáfono, trataban de levantar el ánimo de quienes se resistían a marcharse al grito de “¡Zapata vive…!”
 
El día que no hubo Centro
Entre tiendas de campaña y mochilas abandonadas, Fernando Soberanes, uno de los líderes históricos de la 22 dibuja la situación con cuatro palabras: Está de la chingada.
 
Soberanes, con larga experiencia en educación bilingüe y bicultural, habla mientras humean los montones de basura: Ya impusieron las leyes. Pero ahora vienes los planes y programas y, claro, la operación, que está en nuestras manos. Y ahí es donde debemos estar, con los padres de familia, en diálogo, en consulta permanente.
 
Al cumplirse el plazo dado por el comisionado Manuel Mondragón y Kalb, esto es lo que se mira desde la esquina de 16 de Septiembre: un grupo de maestros se toma la foto del recuerdo como si nada ocurriera; chavos vestidos de negro buscan cuanto objeto pueda ser útil para una barricada; varios maestros doblan con mucho cuidado un toldo de plástico azul, y el padre de la patria (un señor que hace el papel desde hace meses y que, para el efecto, incluso se rapó la frente) renguea entre anarquistas con todo y el estandarte de la Virgen de Guadalupe.
 
Las calles del Centro Histórico están irreconocibles, tal como lo había avisado, horas antes, una vendedora ambulante a los despistados que salían del Metro Allende: ¡No hay centro, señores, no hay centro, todo está cerrado!
 
La entrada de las fuerzas federales a la plaza mayor se consuma en apenas unos minutos. Algunos grupos de chavos lanzan piedras y botellas, e incluso algunas molotov que se ceban.
 
Los escarceos más serios ocurren más allá, en las inmediaciones de la Alameda. A los ciudadanos que reclaman la PF les responde con polvo de extintores de incendios. Varios centenares de maestros de Oaxaca son atrapados por la policía en el Eje Central. Un bloque de granaderos les sale al paso por Venustiano Carranza y otro por 16 de Septiembre. Los arrinconan contra las cortinas metálicas de los comercios cerrados. Y sólo los dejan salir, formados, cuando van mostrando sus credenciales de maestros. El que no tiene credencial se queda.
 
Las pantallas y la clase política celebran la limpieza del operativo (32 detenidos y 40 lesionados no son nada). Mucha suerte, desea una televisora al comisionado Mondragón. El PAN reclama la tardanza del gobierno federal y un sector del PRD condena el desalojo, bendecido días atrás, en un arrebato nostálgico, por su presidente Jesús Zambrano.
 
Justo este día, el gobierno federal invita a los mexicanos a compartir una imagen donde demuestres tu amor y orgullo por nuestro país.
 
Algún maestro oaxaqueño podría proponer las botas de los granaderos sobre las tortillas regadas y el letrero pisoteado donde se alcanza a leer: Cocina de la región Tuxtepec.
 
Porque la imagen fija en las mentes de los maestros será que antes que el primer Grito de Peña Nieto, y para que fuera posible, en el Zócalo tronaron las aspas de los helicópteros.
 
 
En Oaxaca, las protestas más importantes después del desalojo policiaco en el Distrito Federal
Marchas y bloqueos en 9 estados en apoyo a maestros de la CNTE

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Después del desalojo de la Plaza de la Constitución, la Policía Federal cercó a los profesores en la esquina del Eje Central y 16 de Septiembre. Los iban liberando cuando se identificaban como mentoresFoto Francisco Olvera
De los corresponsales
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de septiembre de 2013, p. 7
 
Las protestas contra la reforma educativa que tuvieron lugar ayer en los estados se iniciaron con el cierre de vialidades que conducen a la ciudad de Tlaxcala, continuaron con el bloqueo de los accesos al aeropuerto de Minatitlán y al parque industrial de Orizaba, en Veracruz; concluyeron con movilizaciones de solidaridad a la gremial después del desalojo de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el Zócalo de la ciudad de México.
 
Las protestas más representativas, después del operativo de la Policía Federal (PF) ocurrieron en Oaxaca, donde diversas organizaciones, simpatizantes de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y normalistas realizaron diversas acciones de inconformidad.
 
Hubo momentos de tensión cuando integrantes de agrupaciones afiliadas al Frente Único de Lucha hacia la Reconstrucción de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (FUL-APPO) retiraron las vallas colocadas en torno al Palacio de Gobierno y comenzaron a golpear las puertas para tratar de ingresar.
 
Los manifestantes colocaron las vallas en las cuatro esquinas de la plaza central del Zócalo; minutos después integrantes del Frente Popular Revolucionario retuvieron varios autobuses del transporte urbano, con los que cercaron el centro histórico.
 
Los policías que resguardaban el recinto alcanzaron a cerrar las puertas y a detener a un profesor, lo que provocó un conato de bronca; los inconformes retuvieron a los comandantes Guillermo Luna y Pedro Cruz, a quienes minutos después liberaron al tiempo que los agentes dejaban en libertad al mentor.
 
Otro contingente del FUL-APPO tomó las instalaciones de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión, y Radio Universidad, perteneciente a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. También bloquearon la carretera federal 190, Oaxaca-Istmo, y miembros de la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado impidieron la circulación en la carretera federal 175 Oaxaca-Puerto Escondido.
 
En tanto, profesores agremiados al Sindicato de Maestros del Estado de México se apostaron en el kilómetro 31 de la carretera federal México-Texcoco para exigir que se frene la represión perpetrada por la PF. En Pachuca, Hidalgo, integrantes de la CNTE realizaron una marcha para expresar su inconformidad por el desalojo.
 
En Chiapas, el magisterio agrupado en la sección 7 del SNTE, que desde el 28 de agosto pasado mantiene un paro de labores y un plantón en el centro de Tuxtla Gutiérrez se declaró en alerta máxima tras el desalojo en la capital del país. Acordaron unilateralmente replegarse hacia la avenida y la calle Centrales para no obstaculizar la ceremonia del Grito de Independencia.
 
Decenas de maestros bajacalifornianos protestaron en Mexicali y Tijuana en repudio a las medidas represivas del gobierno de Enrique Peña Nieto para acallar la inconformidad por la reforma educativa.
 
Desde las 10 de la mañana de este viernes, cientos de docentes adscritos al subsistema de enseñanza básica pública en Tlaxcala cerraron los tres principales accesos a la capital del estado, en demanda de la abrogación de la reforma educativa promulgada por el presidente Peña Nieto.
 
Contingentes de miembros y simpatizantes de la CNTE y del autodenominado Digno Movimiento de Bases Magisteriales de Tlaxcala bloquearon las carreteras federal Tlaxcala-Puebla, la autopista a México, en el tramo San Martín Texmelucan-El Molinito, y la vía corta Santa Ana Chiautempan-Puebla.
 
En Veracruz, maestros bloquearon el acceso al aeropuerto de Minatitlán, en el sur de la entidad, provocando que algunos pasajeros no pudieran abordar sus vuelos en el horario que tenían programado.
 

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