miércoles, 19 de septiembre de 2012

El BINE en busca de una identidad profesional


Luis Hernández Montalvo
El Benemérito Instituto Normal del Estado de Puebla –BINE-; el principal centro formador de docentes en la entidad y uno de los más antiguos del país en su género, llega a su 133 aniversario en medio de un agotamiento de su cuerpo académico sin precedentes en su ya larga historia en favor de la educación pública de México.

 
La ausencia de investigación pedagógica, ha empobrecido la práctica docente de sus maestros a los que no parce importar; ni el resultado de las evaluaciones generales de conocimientos de sus estudiantes por parte de CENEVAL y mucho menos lo referente al desempeño de sus egresados en el Examen Nacional de Oposición.

 
133 años de historia contemplan el fracaso -en los últimos treinta años- por construir “profesores investigadores” en un espacio donde campea la corrupción y las disputas de los grupos sindicales que buscan el control de los espacios directivos y de representación y suplantación de los intereses gremiales y profesionales de los trabajadores.

 
¿Cuáles fueron las condiciones que propiciaron el desaliento del Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de las Escuelas Normales?

 
Según la Dirección General de Educación Superior Para Profesionales de la Educación; la evaluación general de conocimientos:

 
 “Es un instrumento de evaluación especializado que aporta información a los sustentantes, docentes y directivos de las escuelas normales y a las autoridades educativas, estatales y federales sobre el nivel de logro alcanzado por los estudiantes de las Licenciaturas en Educación Preescolar, Educación Primaria, Educación Secundaria y Educación Física con respecto a algunos conocimientos y habilidades esenciales establecidos en el plan de estudios”. http://www.dgespe.sep.gob.mx/dsi/egc/informes

 
Por lo tanto; la responsabilidad es compartida, -junto a los estudiantes y profesores normalistas- por la administración local de la Secretaría de Educación Pública en el estado de Puebla, que de manera conjunta deben velar porque cada  estudiante egresado de las aulas normalistas; cuenten con las habilidades, conocimientos, actitudes y valores que se describen en el perfil de egreso.

 
Pero ¿Cuáles son los resultados de los exámenes intermedios y generales de conocimientos aplicados al Benemérito Instituto Normal del Estado en mayo de 2011?

 
Si revisamos los datos estadísticos de la DGESPE; en la Licenciatura de Educación Preescolar, el promedio global de aciertos es de apenas el 57.34 por ciento; y en lo referente a los conocimientos de los estudiantes en lo que se refiere a “Propósitos y Contenidos de la Educación Preescolar, es de 61.08 por ciento. En este mismo tenor; en la Licenciatura de Educación Primaria es solo del 47.96 por ciento; en la Licenciatura de Educación Física es del 60.35 por ciento y en la Licenciatura en Educación Telesecundaria, de 55.40 por ciento.

 
Dicho en lenguaje llano; los jóvenes que egresan del BINE, no tienen una idea más o menos clara, de los contenidos y enfoques de la educación básica donde prestarán sus servicios de docencia; y una vez más como en nuestro pasado reciente, se reproduce un círculo vicioso de ineficacia en el desempeño de la práctica de los futuros docentes de educación básica.

 
Otra de las áreas evaluadas en el perfil de egreso de los estudiantes normalistas, tiene relación con las llamadas “Competencias Didácticas” y que entre otras cosas, son conocimientos que requiere la formación de los docentes de educación básica para conocer los materiales de enseñanza y los recursos didácticos disponibles “…y los utiliza con creatividad, flexibilidad y propósitos claros”

 
En este renglón; los resultados son más o menos similares. En educación Preescolar, apenas llegan a este nivel de comprensión en un promedio de 56.52 por ciento; en la Licenciatura en  Educación Primaria, es de 47.77 por ciento; en la Licenciatura de Educación Física, del 60.35 por ciento y en la Licenciatura en Educación Telesecundaria, de 64.56 por ciento.

 
Otro aspecto que habría que destacar sobre los resultados en el porcentaje de aciertos en el Examen General de Conocimientos; está relacionado con un aspecto que - según mi particular punto de vista- es tal vez, el que tiene una relevancia especial, en tanto que prepara a los futuros docentes para poder establecer una relación de contenido ético con los niños y jóvenes que tendrá por alumnos, con los padres de familia y con sus compañeros en la construcción de una comunidad escolar, en donde prevalezcan la dignidad humana, la justicia y la democracia negada sistemáticamente en su proceso formativo, en la construcción de alternativas a su formación; pero sobre todo, en la solidaridad con los que comparten su entorno.

 
En el renglón sobre “Identidad Profesional y Ética”, los resultados son sintomáticos de una realidad que no se podrá remediar aprendiendo los contenidos de una antología en forma memorística; sino en el ejercicio de una nueva cultura que pueda entusiasmar en el ejercicio de la docencia a los jóvenes normalistas.

 
Los resultados, que solo evalúan conocimientos sobre una probable identidad profesional y ética, no pueden ser más desalentadores; en la Licenciatura en Educación Preescolar, el resultado es de 39.14 por ciento; en la Licenciatura en Educación Primaria, de 56. 73 por ciento; en la Licenciatura en Educación Física, de 44.36 por ciento y finalmente en la Licenciatura en Educación Telesecundaria, es apenas del 59.05 por ciento.

 
Con tales resultados no podemos aspirar una transformación de la educación básica en el estado de Puebla; pues nadie que pretenda construir un edificio, lo podrá conseguir, sin antes construir sólidos cimientos en la formación de los jóvenes llamados a la carrera docente.

 
Nuestro venerable Benemérito Instituto Normal del Estado navega a la deriva en medio de aguas turbulentas de ambiciones de los grupos que se disputan su control para beneficio personal y de facción, pero también de un dogmatismo de la administración que parece olvidar los compromisos institucionales para transformar la gestión de las escuelas normales; incluyendo aquellas que facultan a la comunidad a construir sus propios mecanismos de una gestión democrática,  como el de proponer y nombrar a sus directivos con reglas claras, transparentando los recursos –tanto los que provienen de la federación, como los del PROMIN- y aquellos que se generan internamente con la aportación de los estudiantes y padres de familia.

 
Tal vez hoy resulte una utopía soñar con una realidad diferente, pero a lo anterior, debemos agregar: que si queremos construir a los maestros que ya nos reclama el nuevo siglo, es necesario dejar la simulación en el funcionamiento de los colegiados y en el manejo de los recursos, para que ningún director se retire del puesto sin que deje embargado el pago y servicios de la energía eléctrica o lo relativo a la deuda de más de medio millón de pesos a SOAPAP por adeudo de agua potable y que ahora, los directores deben estar comprando pipas de agua o...hasta encontrar una nueva identidad docente para el BINE. (17-09-2012)

 

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